jueves, febrero 26, 2009

Libros

- Es idea mia o ese libro ya lo tiene?
- Si lo tengo - Dije saliendo del local y sacando de mi mochila un libro muy similar al que recien habia comprado.
- Y por que se lo compro?
- Por que este esta empastado y este otro no.
- Pero, se va a quedar con 2 libros iguales??
- No, mira.

Tomo mi celular y marco el numero de mi hermana.

- Alo?
- Hola! Oe, la Su tiene el tercer libro de Eragon?
- No se, Suuuuuuuuuu!!! Tienes el tercer libro de Eragon?? - Se escucha un no por respuesta.
- Okas! entonces ya le tengo regalo de cumpleaños, chaus!!!

Solucionado 2 problemas, me deshice de un libro repetido y me ahorro regalo de cumpleaños :D

Los libros son portales magicos a otros mundos, son portales magicos al conocimiento, son portales magicos a la entretencion.

Son portales magicos.

Cuando tomo un libro es como si entrara en el, mi imaginacion me va mostrando lo que voy leyendo como si fuese una pelicula, y mejor que eso ya que es como si estuviese alli y no en una pantalla cuadrada proyectada delante de mi por muy grande que sea.

Cuando niña en la casa de mis papas habia una habitacion llena de libros, la biblioteca, en ella habian enciclopedias y libros de los que quisiera sacar informacion o que pudiera leer cuando quisiera.

Todas las semanas mi papa llegaba con un libro, ese dia lo esperaba ansiosa y ese mismo dia no dormia hasta terminarlo.

Asi conoci a Asimov y sus Robots, a Larry Niven y su hermoso mundo, a Arthur Clarke y su odisea, a Harlan Ellison y sus visiones, Donald Glut, James Kahn, George Lukas en la Guerra de las Galaxias, H.G Wells en la guerra de los mundos, Emilio Salgari y el tigre de la malasia y Alejandro Dumas con el Conde.

Todos ellos formaron parte de mi juventud.

Asimov me sigio acompañando incluso en la Universidad con su tratado de Fisica, luego conoci a Tolkien y el anillo, a Rowling y su magico mundo, Paolini y los jinetes, Elizabeth Gnone y las Gemelas y el ultimo escritor en agregarse a la lista Sthepenie Meyer con sus vampiros.

Los libros son magicos.

Ya le he regalado algunos libros a mis nietas, espero que ellas cuando crescan sepan disfrutar de esa magia como lo hizo mi madre y mi padre, como lo hago yo, como lo hace mi hija, mis hermanas, mi sobrina ...............

Y como lo haces tu.

Saludos!!!

Isa.

4 comentarios:

gonzalorobles dijo...

Excelente!! yo también leo libros y creo que lo mejor que le puedes dar a las siguientes generaciones es el hábito de leer. Finalmente te servirá para investigar, para aprender y para divertirse de maneras que ni la televisión ni la mejora multimedia nunca jamás podrá igualar.

Yo también le compro libros a mi hijo y finalmente los termino leyendo yo!!!!

Además, comparto similares gustos en libros de novelas, disfruté mucho aprendiendo las tres leyes fundamentales de los robots con Asimov, leí miles de biografías escritas por él, Me sobrecogí con el Cosmos de Sagan, y me inspiré con la historia del tiempo de Hawking.

Pero simplemente me divertí y conocí mundos y universos alternos leyendo a salgari, rawling y Tolkien.

Qué hermosos son los libros!!

No perdamos nunca esa linda costumbre que es leer y gracias por inspirarme a comentar.

Salu2,

Gonzalo

Isabel de la Barra dijo...

Sagan y Hawking!!!

No tengo libros de ellos :( Cosmos estaba en la biblioteca de la casa de mi papa y los de Hawking estan en mi lista de deseos :D

Gracias por tus comentarios!

Cainista dijo...

Soy un fanático de la lectura.. al año me leo 6 o 7 novelas.
El mejor regalo que me pueden hacer, es un libro.. y sólo regalo libros a personas que estimo mucho y libros de mi biblioteca a personas que amo.

M@rTIn X dijo...

Les recomiendo este http://www.elmundo.es/papel/2002/09/20/opinion/1232088.html

A mí los libros me han permitido conocer más ahorrarme lukas en cursos para que te den el conocimiento pre digerido. Entre pagar 200 dólares a 1000 su diferencia y yo controlo mis tiempos.

Generalmente estoy leyendo cosas técnicas, termine de leer el universo en una cascara de nuez y ahora leo en el metro “Revolución desde el Corazón” del padre Niall O’brien